martes, 17 de febrero de 2009

La fresa de Huelva es una embajadora de la primavera.

El cultivo de la fresa en nuestro litoral, el de Huelva existe desde tiempo inmemorial, sin que podamos fijar la fecha exacta ni las circunstancias de su introducción. Algunos apuntan a la influencia inglesa proyectada por la colonia británica de las vecinas Minas de Río Tinto, aunque no es posible asegurarlo.
El éxito de la fresa en Huelva se basa en el feliz encuentro entre un marco agroclimático determinado (el del litoral de Huelva, con sus suelos arenosos y ácidos, su agua de gran calidad, inviernos suaves y un elevadísimo número de horas de sol) y unas variedades, californianas, diseñadas expresamente para unas condiciones de producción casi exactamente coincidentes con este marco.
El proceso productivo comienza con el establecimiento de viveros de altura en la Comunidad de Castilla y León; con ello se evitan ataques de agentes patógenos que actúan a menor altura, dotar a las plantas de un número de horas de frío y lograr así un estado de latencia vegetativa que facilite el arranque y transporte a la zona de plantación sin gran estrés.
A primeros de octubre, las plantas son transportadas en cámaras frigoríficas hasta Huelva, donde son plantadas a mano. A partir de ahí comienza el cultivo propiamente dicho. Las primeras floraciones aparecen a finales de diciembre y originarán las primeras recolecciones en enero, situación que se repetirá hasta finales de mayo o comienzos de junio, cuando finaliza su cultivo.
La recolección se realiza exclusivamente a mano, siendo la fresa seleccionada y acondicionada directamente en el campo por el operario especializado, de tal manera que solo es tocada por la mano humana una única vez.
Tras su recolección se depositan en su envase, que es el definitivo, las fresas son transportadas hasta la central acondicionadora donde se someten a una inspección de calidad.
Alemania es nuestro principal mercado consumidor, seguido de España y Francia. La fresa onubense se percibe en el extranjero como una embajadora de la primavera; un fruto apetecible y de buen precio, seguro y sano y avalado por un proceso productivo sumamente fiable.

4 comentarios:

Marijolamejo dijo...

Ya stan wenas y dulces pa comer este año, Juane!!

Callejuelo dijo...

Vienen este año con un poco de retraso, pero como tu dices son las mejores embajadoras de Huelva

Juanela dijo...

Ya estan en su punto, pero como dice Juan todavia hay pocas, yo las llevo comiendo ya desde hace ya un mes (tng ese privilegio) y la verdad es que estan de vicio!!! Q cosa maaas ricaaa!!!!

Juan Diego dijo...

Yo aún no he probado las de este año pero coincido con vosotros en que es una de las frutas más sabrosas: solas, con azúcar, con nata, con chocolate... En lo que nunca había caído es en considerarla embajadora de la privamera... ¡Buen detalle!